Cuando
por Montevideo termina la noche
y el
sol asoma en el este mojado del mar,
mientras
se tiņen de oro las casa del barrio,
cada
feriante comienza su diario ritual.
Milagro
de madrugadas que hace sonar la vereda
se arma
la feria y se queda coloraendo la barriada,
una
flor enamora esperando a la vecina
perfuma
un viento de esquina que se colo en la ventana, de las que abren de maņana,
pa
ventilar la cocina.
Los
cajones de naranjas revientan en las baldosas
se
empieza a endulzar la cosa de boniato y remolacha
las
banas que se empachan y entre gritos y sonrisas
se
sonroja una gurisa, cual si fuese una manzana
que una
vez a la semana va manzanando la brisa.
La
feria es ese paseo pa salir con la chismosa
que con
cajones y rosas adorarna Montevideo.
Desde
el mercado modelo sale llenito el camion
que del
Cerro hasta La Union
va pinatando en la vereda, como una murga que
lleva por los barrios su cancion.
Una
gurisa, barriendo se quedo,
sin la
sonrisa que la feria dejo,
contra
el cordon guardo, lo que sobro,
la
miseria aparecio, que lo pario.
Ella se
barrio todo el cordon
pa
llevarle a su hijo un almuerzo prolijo,
recogio
una hoja de perejil,
pa
reverdecer sueņos alla en el cantegril;
se
sento y lloro su corazon,
con
sueņos de riqueza masticando pobreza.
Porque
este pais tambien es gris
los
colores no crecen cuando el hambre aparece.
Muchos
dicen que son problemas del momento
contando
el mismo cuento cuando llega la eleccion,
tendrian
que pasar un invierno
donde
el agua se escapa por los techos de chapa.
No se
aguanta mas la situacion
y no
hay peor miseria que la resignacion,
por eso
la Falta va a cantar...
Pa que
salgan de abajo, los que andan sin trabajo
que la
panza no duela, pudiendo ir a la escuela,
para
que no se vaya la juventud uruguaya
Falta y
Resto se queda bailando en la vereda,
soņando
con razones que alumbran corazones,
Falta y
Resto se queda...
Con el
dolor que la partida dejara,
una
cancion quiere besar a la ciuadad,
la
Falta cierra otra edicion,
soņando
con dejar escrita en tu corazon
una
ilusion de carnaval.
Aunque
la fiesta haya llegado a su final
le
prometemos retornar al carnaval,
y que
del pueblo nazca una sonrisa
aroma
de barrio que lleva la brisa,
Falta y
Resto, canto callejero
que
alzan los murgueros soņando volver.
Recitado:
Sopla
el viento de la noche y un remolino se lleva hojas de papel de diario,
desparramndo noticias sucedidas en el aņo con la forma de una murga que se debe
retirar.
Pero se
queda. Prendida. Entintando corazones, arrabaleando canciones que ayuden a
despertar, como siempre y mas que nunca echando la Falta y Resto, todo el aņo
aca, en su puesto batallando Carnaval!!!
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