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Luego de haberlo escuchado y después de meditar
allá en mi barrio formamos una murga sin cantar.
Una murga que no tiene presentación ni couplet
que no tiene director que diga Tre!
Ay que loco que esta el tipo que esta cantando
por seguirle la corriente lo seguimos escuchando.
Que no se pinta la cara, que no tiene batería
que no aleja las tristezas trayéndonos alegría,
que no baila, que no ríe, que no tiene despedida,
que no sale por los barrios, para no ser aplaudida.
Ay que loco que esta...
Director no precisamos, no tuvimos que buscar
local de ensayo tampoco, si no íbamos a cantar
y al no tener que cantar otro problema evitamos
porque al punto y sin dudar,
al letrista lo borramos.
Ay que loco que esta...
Salimos a vender avisos de un libreto inexistente,
lo único que nos dieron
fue un cactus de escarbadientes.
Nos reunimos una tarde
para elegirle un buen nombre;
y después de discutirlo...
Le pusimos la...
Murga la, murga la
Ay que loco que esta...
- Director, director venga, venga usted que sabe.
- A ver, a ver, dígame.
- Era un lujo el escuchar aquella murga callada.
Único caso en la historia ninguno desafinaba.
Tuvo gran aceptación porque todita la audiencia,
- Que hacia todita la audiencia?
- Director, la audiencia se imaginaba
- Se imaginaba?
- Se imaginaba a la murga, como?
de acuerdo con su conciencia...
Ay que loco que esta...
Aquel que quería reír largaba la carcajada
imaginando los chistes que la murga no contaba,
el otro mas estudioso del coro y la armonía
aplaudia generoso, lo que imaginar quería...
Ay que loco que esta...
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Si alguno hasta se sintió tocado allá en
lo mas hondo
porque quiso y escucho una letra con trasfondo,
legiones de admiradores no la pudieron seguir
millones de espectadores, no pudieron aplaudir.
Ay que loco que esta...
Pero como siempre pasa, los celos aparecieron
calumniando a nuestra murga con argumentos fuleros.
Quien los llamo?
En un principio no pudieron,
claro, no tenían de donde agarrar,
si la murga no era nada que iban a criticar...
Quien los llamo?, quien los llamo?
Quien los llamo? a los celosos que usted nombro,
con su murguita que sucedió?
Los celosos de este cuento dijeron muy alarmados
- No se puede consentir, que se suba a los tablados.
El silencio no se escucha y no cantar es fatal.
Tiene que hacer de payaso, de lo contrario esta mal.
Eso de no tener versos, no se vio por ningún lado
y no tener director queda muy desordenado,
que no pintarse la cara, no se podía concebir,
ni convencer.
- La murga solo debe hacer reír.
Cuente el final de la historia de su extraña murga...
Que la gente quiere saber que paso,
Las quejas tomaron cuerpo,
el reclamo prospero, la murguita dio su alma
y ya nunca mas salió.
Pero su hermoso silencio al barrio quedo prendido
y quedara en la memoria de los que no la han oído.
- Por eso, por esas noches de luna, por las calles del
arrabal, en el silencio se escucha
entonar este cantar:
Tre! |