Por fin llegó
el día tan esperado por los falteros porteños.
Después de tantas idas, vueltas y rumores, por
fin la Falta aterrizó en la calle Balcarce, en
ese lugar tan querido por nosotros y que el mismo Raúl
Castro define como "su casa".
Decidieron hacerlo en el mes de octubre, fecha rara
para que los murguistas se presenten fuera de Montevideo,
donde las gargantas ya empiezan a calentarse aprontándose
para el próximo Carnaval. Pero la Falta no lo
hará, y el calorcito de la noche primaveral hace
que venga a nuestras mentes la idea de las noches de
febrero.
El show estaba previsto para las 23 hs. Los seguidores
del Carnaval uruguayo comenzaron a dar el presente alrededor
de las 22 hs, algunos antes. Unos minutos más
tarde, la bañadera de la Falta estacionaba frente
al local. Un grupo de hombres apurados y desaliñados
bajó de ella, y más apurados aún
se adentraron en la sala.
Cerca de las 23hs se abrieron las puertas. Ya la gran
masa de concurrentes que luego llenaría la sala
copaba la entrada y la vereda. En el ambiente se percibía
la sed de Falta y Resto. Se extrañaba el pire
contagioso de los murguistas.
Casi media hora más tarde, el Flaco Castro enfundado
en un smoking y con su recitado-presentación
hace estremecer a la ansiosa legión faltera,
que cumple al pie de la letra el pedido que hace la
murga con su primer tema, "Tiemblen".
Siguieron más de dos horas de agite murguero.
La Supermurga se explaya
en su propuesta novedosa de agregar instrumentos del
pop a la clásica batería; noción
tal vez extraña para los que estamos acostumbrados
al bombo, platillo y redoblante, que sin embargo resulta
interesante de conocer.
Durante el tiempo que dura el show, se despiertan variados
sentimientos. La euforia llega de la mano de los clásicos
("Adiós Juventud", "La despedida
del Gran Tuleque", "Que
el letrista no se olvide", "Brindis
por Pierrot"). El humor lo aportan el
Mono y Raúl Castro con "El Gran Bulón".
Los momentos de crítica fueron representados
por los cuplets "Plataforma 22" y "Gente".
Hubo lugar para el homenaje a tres grandes personajes
de la cultura rioplatense: Tita Merello, Jorginho Gularte
(con la genial interpretación de un tema suyo
por parte del Coca Vidal) y el Negro Rada. Y no podía
faltar la emotiva evocación a la querida ciudad
de Montevideo con "La Nunca Vista"... la recreación
de sus voces callejeras y esos versos que pintan el
sentir del montevideano hacen que se piante más
de un lagrimón.
El espectáculo está llegando a su fin.
La retirada del 2003 anuncia el triste final. Los murguistas
bajan del escenario entre la gente. La batería
de murga se luce mezclada con la euforia del público.
Y se va... la murga se va... Los falteros se niegan
a dejar la sala. "Una más, y no jodemos
más", dicen. Y la Falta volvió. Volvió
con dos clásicos potentes: "Colombina"
y "La
Retirada año '82". El clima de
tablado estaba instalado en la sala. Lástima
que ella tenía otros compromisos, y la murga
se fue... Pero la gente otra vez se negó a irse.
"La Falta no se va, la Falta no se va", gritan.
La Supermurga agradece ese gesto de la hinchada con
un tema más, esta vez a capella y con esos fieles
seguidores como coro. El tema elegido fue la Retirada
del 2001, otra composición con gran
carga sentimental especialmente para los uruguayos que
están lejos. Después de esto, la murga
se fue por esta noche. Pero lo hizo dejando el corazón
de cada uno de nosotros lleno de alegría, con
la satisfacción del deber cumplido: el traer
a este lado del charco un pedacito de noche carnavalera.
Esta experiencia se repetirá cada sábado
de octubre. La hinchada agradece. Falta y Resto... Salú!
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